Cojín floral. Combinando el ganchillo y la calceta

Para cerrar el mes de marzo que he querido dedicar a la primavera y a motivos naturales (un elfo del bosque, un terrario 3D y unas rosas de hojaldre), os traigo este cojín floral que es una de las primeras cosas que tejí yo sola. Tanto la parte de ganchillo como la parte de calceta.

Hace años (literalmente) que tengo este cojín sin terminar. Lo que le faltaba era una tontada, pero como ya «funcionaba» y se podía usar sin eso, pues me fue dando pereza y al final pasaba y pasaba el tiempo y seguía sin terminar. Pero eso se acabó. Busqué un pequeño momento libre y lo terminé para poder enseñaros el resultado final.

cojín ya terminado

Para hacer este cojín necesitaréis unos cuantos ovillos de lana gruesa del color que prefiráis. Mi cojín es de 60×40 cm y usé unos cuatro o cinco ovillos pequeños. Para las flores yo utilicé lana rosa en dos tonos diferentes y un poco de lana gruesa verde para los tallos.

El procedimiento es un poco costoso de tiempo, pero es muy muy sencillo. Empecé con la funda del cojín. Para las dimensiones de mi cojín necesité hacer 70 puntos iniciales. Toda la pieza está cosida haciendo punto plano, es decir, cosiendo una vuelta del derecho y una vuelta del revés. Si alguien no sabe cómo se hacen estos puntos (derecho y revés), en este video lo enseñan de forma rápida y fácil.

Yo cosí el cojín en una pieza solo. Una vez hube tejido una pieza lo suficientemente grande como para que cupiera mi cojín, la doblé a la mitad y cosí dos de sus extremos. Si quieres que sea una funda fija, puedes meter ya el cojín y coser el tercer lado. Como yo no sabía si iba a ser para mi o un regalo, en el lado más estrecho, le coloqué unos botones y usé el propio punto como ojal para el cierre.

Ahora empieza la parte divertida, o al menos así me lo pareció a mi: hacer las flores. Os dejo aquí abajo una guía para hacer flores de ganchillo que me parece bastante accesible.


Yo las hice con dos lanas de diferente grosor para crear flores de distinto tamaño. El cojín puede tener como dos estilos. Uno con muchas muchas flores, una nube de flores y unos cuantos tallos. O unas flores con sus tallos. A mi me gusta la versión más minimalista porque el lugar en el que está colocado es un lugar que ya es bastante floral de por sí. Pero yo recomiendo la primera opción si se busca que el cojín acapare la atención de un cuarto o rincón.

Por último, pero no menos importante, quedan los tallos. Yo elegí el color verde pero también queda muy bonito en blanco. Lo único que hay que hacer es punto de cadeneta en ganchillo pasando la aguja por la funda para cada punto.

Como veis es una idea muy fácil. Podéis hacerlo de los colores y tamaños que queráis y es un elemento de decoración perfecto tanto para uno mismo como para hacer un regalo. ¿Qué os parece?