Agenda analógica vs digital. ¿Qué es mejor?

Aunque no me guste, soy una persona un poco desorganizada, perezosa y muy olvidadiza. Por eso llevo mucho tiempo buscando la forma de ser productiva y eficiente. Hay muchos métodos y teorías sobre la productividad y aunque me encanta hablar de ello, hoy solo voy a tratar un pequeño islote en el océano que es el “life hacking”: mi agenda. ¿Cómo me organizo? Y sobretodo ¿qué formato me funciona mejor?

Siempre he sido, y soy, una defensora de lo físico; del papel. Me gusta escribir y leer en papel por muchos motivos. Pero con el tiempo, este no ha sido siempre el formato más cómodo y efectivo. Para hacer este post un poco más dinámico y no una disertación, haré una lista de pros y contras de cada formato. Es importante que tengáis en cuenta que, aunque algunas cosas son objetivas, otras son mi opinión pura y dura. Además cuando me refiero a papel y a digital, me estoy refiriendo a utilizar el método Bullet Journal, en cuanto a papel, y que mi teléfono es un iPhone, por lo que a lo mejor algunas de las cosas que comento sobre lo digital no se cumple en todos los dispositivos. Si queréis que profundice sobre qué apps utilizo o cómo funciona el Bullet Journal, no dudéis en preguntarme.

Agenda de Papel

  1. Es rápido. Coges el boli y escribes.
  2. Es relajante. Escribir tiene ese efecto. El estrés pasa de la mano al papel a través del boli.
  3. Es gratis. Tan gratis como se quiera. Puedes coger un cuaderno que tengas en casa y un boli o puedes comprarte una Moleskine y una pluma cara.
  4. Puedes unir eventos, tareas, recordatorios, notas, todo en uno sin tener que usar cuatro aplicaciones diferentes. No como en el móvil que necesitas cuatro apps para todo esto. Por lo menos yo aún no he probado ninguna app que una todo lo que necesito para organizarme en una app que además sea rápida y bonita.
  5. Fomenta la creatividad. Si eres de los que añade entradas, etiquetas, fotos, pinta con rotuladores o usa masking tape, entiendes de qué hablo. Esto es lo maravilloso de escribir en una agenda, que tiene vida propia. Un móvil al final es algo frío. En mi opinión, aún no se ha creado la app (ni sé si se creará) que al ver anotaciones antiguas me haga sentir algo. Hay una gran diferencia entre escribir “1º aniversario” en la app calendario y escribir “1º aniversario” en una agenda añadiendo una foto o simplemente la tarjeta del restaurante al que fuisteis.

Agenda Digital

  1. Es rapido (si usas una buena aplicación). Le das a añadir y lo escribes. Con el papel necesitas encontrar una superficie sobre la que escribir.
  2. Ocupa poco espacio. Tanto como ocupe tu teléfono móvil. A diferencia de la agenda, que ocupa espacio y pesa como un libro pequeño. Además cuando llevamos agenda y móvil, de alguna manera estamos llevando dos agendas encima.
  3. Siguiendo con que ocupa poco espacio, puedes guardar información de años y años sin acabar con una caja llena de libretas.
  4. Es “eterno”. Puedes acceder a la información siempre que quieras, no se va a perder.
  5. Se comparte. No hace falta que lleves siempre el móvil encima, lo puedes mirar en el ordenador y si no tienes tu ordenador, lo puedes mirar en la web.
  6. Y además se comparte con más gente. Puedes invitar a gente a que vea un evento o tener una lista de tareas compartida (por ejemplo, la lista de la compra). Con una agenda de papel esto no pasa. Lo que tienes escrito, solo tú lo sabes.
  7. Automatizas. Puedes programar avisos, recordatorios, eventos y tareas que se repiten… Si te manejas con una agenda de papel, tendrás que acordarte de mirarla cada cierto tiempo para no olvidar nada.

Así visto cualquiera diría que lo mejor es usar medios digitales. Y si nos atenemos solo al número de pros y contras, lo digital gana. Pero los que uséis una agenda o un cuaderno estaréis de acuerdo conmigo en que el papel tiene algo, un “je ne sais quoi” que lo hace único. Para mi, usar una libreta para anotarlo todo (sobretodo desde que conocí el método Bullet Journal), era una forma de estar organizada y a la vez se convirtió en una especie de pasatiempo. Una forma de relajarme. Hablo en serio cuando digo que escribir con boli libera tensión. A quien no me crea le invito a que escriba un suceso difícil de su vida en una hoja de papel, y otro suceso difícil de su vida en una nota de su ordenador. Verá que no es lo mismo.

Hay un momento para cada formato.

Durante toda mi etapa estudiantil he estado usando agendas y libretas porque ese formato me funcionaba. Con los libros y apuntes que llevaba, no había diferencia entre llevar una libreta más o no, así que el peso y el espacio no suponía un problema. Además, pasaba mucho rato sentada por lo que no tenía problema con las superficies para escribir.

Pero ahora que no estudio, voy de un lado para otro todo el tiempo y apenas tengo tiempo de estar sentada en una mesa, por lo que me olvidaba de cosas que había apuntado. Así que en esta etapa de mi vida me he pasado a lo digital porque necesito hacer las cosas rápidas, coordinarme con más gente y poder hacerlo apretada en un bus o en un momentito libre.

¿Y vosotros de qué sois, de papel o digitales? Este es un debate que sigue muy vivo y que creo que seguirá durante mucho tiempo. Por lo menos yo no me he decantado aún por ninguno de los dos métodos.