Vientos de cambio

Hace un año estaba volviéndome loca y volviendo loca al amigo informático que me ayudó a poner en marcha Bloginia. Hace un año ya. Cuando empecé no me imaginé todo lo que iba a suponer llevar un blog y subir contenido nuevo semana tras semana. Ahora que tengo un poco de tiempo para pensar he reflexionado sobre esto y creo haber llegado a algunas conclusiones que quería compartir con vosotros.

No se trata de cumplir

Durante todo el año me he esforzado mucho porque todas las semanas hubiera contenido. No fallar nunca. Y alguna vez me he encontrado el jueves a las seis menos cuarto haciendo fotos de última hora o dando unas últimas puntadas. ¿En qué se transforma eso? En post escritos a prisa y corriendo y fotos no tan buenas como me habría gustado. Solo por tener algo que publicar.

Eso va a cambiar.

Este año voy a seguir publicando los jueves a las seis en punto. Pero si no tengo algo bueno que publicar, no publicaré. Quiero ampliar mis horizontes en cuanto a contenido y habrá cosas que no llegarán rápido, pero que espero merezcan la pena.

¿Por qué empecé un blog?

Empecé este blog porque quería enseñar al mundo lo que hago. Lo que me gusta. Y es lo que he hecho semana a semana, aunque me he quedado a medias. Porque aunque siempre he subido cosas que me gustan, no es esto todo lo que me gusta.

Me gusta la organización. Pertenezco a una orgullosa saga familiar de reinas del tetris y creo que soy bastante buena en ello y mejorando. Bromas aparte, el método Konmari me fascinó desde el primer momento en que supe de él. Siempre busco la mejor manera de organizar mi entorno para facilitarme la vida. Lo cual me lleva a mi siguiente afición: la productividad.

Aunque no soy una “loca de la productividad” (es todo un mundo, os lo aseguro), me gusta mucho ese tema y voy informándome poco a poco y probando nuevas técnicas que si son efectivas y eficientes os compartiré.

¿Qué viene ahora?

Ahora viene disfrutar del verano, que todos nos lo hemos ganado. Después de un invierno un tanto ajetreado llega el verano y toca descansar.

Aunque yo no soy de las que descansa no haciendo nada. Yo descanso aprendiendo cosas nuevas, haciendo viajes y tejiendo. Así que yo diría que lo que viene es eso. Charleta de verano, fotitos de lugares bonitos y labores para cuando llegue el otoño. ¿No es mal plan, no?

Para mi el otoño siempre trae novedades y este año no va a ser diferente aunque algunos cambios se vayan a adelantar un poquito, como el diseño del blog. ¿Notáis alguna diferencia? Poco a poco irán apareciendo más. Por ejemplo, ahora podéis suscribíos al blog con vuestro email o seguirlo en Bloglovin’. También ha nacido una nueva sección.

Pero esto no está terminado. Nunca lo está. Siempre estamos en proceso de cambio y eso es algo bueno aunque a veces de un poquito de vértigo.