Bizcocho de zanahoria, un delicioso postre vegetal

Los que me conozcan un poco ya sabrán que me encanta la repostería. Mis favoritos son los bizcochos caseros. Y desde hace un tiempo se ha puesto de moda tener bizcochos caseros en las cafeterías más de moda. Fue en una de estas cafeterías donde me presentaron al bizcocho de zanahoria y fue amor a primera vista.

Por ahí se le conoce más comúnmente como carrot cake, pero este es diferente porque no es un «cake» sino un bizcocho de toda la vida. ¿Cual es la diferencia? Que no le vamos a poner frosting. En mi opinión, si se hace bien, es un bizcocho bastante jugosito y sabroso. No es necesario ponerle una cobertura hiperdulce. Pero es solo mi opinión.

Ingredientes: no es solo zanahoria

Para hacer este bizcocho de zanahoria se necesitan los siguientes ingredientes:

  • 150 gr de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1 cucharadita de canela
  • 1 pizca de sal
  • 150 gr de azúcar
  • 3 huevos grandes (o 4 pequeños)
  • 75 gr de aceite de girasol
  • 150 gr de zanahoria triturada
  • 90 gr de manzana triturada
  • 50 gr de nueces troceadas

Procedimiento

El orden que yo suelo seguir es el siguiente:

Primero bato los huevos y les añado el azúcar. Después le voy añadiendo la harina poco a poco tamizándola para que no se hagan grumos. Cuando está todo bien mezclado le añado la levadura y después el aceite.

En un bol aparte pondré la zanahoria, la manzana y las nueces trituradas. Para trocear todo yo he usado una picadora de mano, pero la zanahoria y la manzana se pueden rayar. También se podrían batir pero la idea es que queden pequeños trozos en el bizcocho, pero si no te gustan los «tropezones», puedes hacer un puré y añadirlo. Un puré, no un licuado. Con un licuado quedaría la masa demasiado líquida y no se cuajaría.

Por último se mezclan los dos boles y se añade la canela. La masa ya está lista. Solo tenemos que verterla en un molde bien engrasado por la base y los laterales.

Para la cocción tendremos que dejar el bizcocho unos 40 minutos a unos 160 ºC. Si tu horno no es muy potente, sube la temperatura a 180 ºC.

Un truco para saber si el bizcocho ya está listo es pinchándolo con un palito de brocheta. Si al sacarlo está limpio significa que ya está hecho por dentro. Si sale con masa pegada es que aún le queda un poco.

Al sacarlo del horno hay que dejarlo enfriar en una rejilla sin desmoldar. Cuando se enfríe se contraerá un poco y será muy sencillo sacarlo del molde.

Para que quedase más bonito yo le he espolvoreado un poco de azúcar glass.

Y ya solo queda disfrutarlo. Yo lo he desayunado ya un par de días y me encanta. La manzana y la zanahoria le dan un punto espectacular que para nada me recuerda al sabor de la zanahoria en las ensaladas (confieso que la zanahoria no me gusta en crudo) y hacen de este bizcocho algo diferente y genial.

¿Qué os parece? ¿Ya lo habíais probado? Y una cuestión importante; ¿vosotros que sois del equipo frosting o del equipo azuquitar? 😉