Bordado. Primeras lecciones aprendidas

Cuando era pequeña hacía punto de cruz. Recuerdo que hice un cerdito de los Looney Toon. Pero con el tiempo lo fui olvidando y pensé que el mundo también lo había olvidado. Pero desde hace unos meses he visto que las redes sociales (Pinterest sobre todo, para que negarlo) se están llenando de bordados. Bordados super bonitos que la gente cuelga en sus casas en el propio bastidor. La verdad es que me parecieron una idea genial y me recordó muchísimo a mi infancia.

Así que tenía que intentarlo.

En cuanto tuve un poco de tiempo libre, fui a mi tienda proveedora habitual y me compré un bastidor y tres o cuatro hilos que encontré. Y ni corta ni perezosa me zambullí en Pinterest para encontrar el bordado perfecto para comenzar.

La abeja que veis en las fotos es muy sencilla. Con las instrucciones de la creadora se sigue bastante bien. Yo la verdad es que soy demasiado novata como para dar indicaciones de cómo se hacen las cosas. Pero os contaré un poco cómo lo he hecho yo y que cosas he ido descubriendo mientras bordaba.

En las instrucciones decía la autora que hay que usar un rotulador que se vaya al lavar o papel transfer. Yo no hice nada de eso porque bueno, no tenía ninguno de esos materiales y quería ponerme a bordar YA. El ansia, que le voy a hacer. Así que, aprovechando que el patrón tenía la versión al derecho y al revés yo lo que hice fue poner mi tela en la pantalla del ordenador y calcar por el reverso de mi tela el dibujo del revés. Así el rotulador no se vería por delante si me debajo algo sin bordar.

¿Qué pasa con este do it yourway? que me da a mi que solo se puede hacer si la tela es fina como en mi caso. Y la tela fina igual que transparenta el boli, transparenta el hilo y en la parte del vuelo si uno se fija se ve el hilo por detrás.

He usado tres puntos en total para hacer este bordado. La mayoría los encontraréis en mi tablón de Pinterest de costura y también encontraréis otros truquillos que he ido guardando.

Con los bordados se pueden hacer muchas cosas. Pueden estar en una prenda como en una camisa, chaqueta, mochila, en un juego de sábanas o toallas o pueden ser un elemento decorativo en sí mismo, como es el caso.

En principio el bastidor es solo para tensar la tela y poder bordar más cómodamente. Pero últimamente se ha puesto de moda que el propio bastidor sea el marco de nuestra obra.

Para hacer eso hay que fijar la tela para que no se mueva o pierda tensión con el tiempo. Lo que hice, y recomiendo porque fue muy sencillo, fue pegar el sobrante de tela al marco del bastidor con silicona caliente. Se pega muy bien y es muy sencillo. Después recorté un trozo de fieltro del tamaño del bastidor y lo pegué igualmente por detrás.

Al pegar el fieltro se puede hacer o bien en el marco del bastidor creando como un fondo. O bien  por el interior del marco quedando así las dos telas en contacto. Yo hice lo primero porque, como ya he dicho, mi tela era muy fina y si las dejaba en contacto se veían demasiado los hilos y se trasparentaba el color del fondo.

Con el tiempo me gustaría enseñaros mis propios diseños y hablar con más conocimiento de causa. Por el momento esto es lo que he descubierto. Espero que os anime a intentarlo vosotros y a compartir trucos y consejos si ya sabéis un poco del asunto.