Mi configuración para estar bien organizada

La semana pasada os dije que estaba dándole vueltas a cómo me voy a organizar. Desde el año pasado, he probado muchas configuraciones diferentes. Primero utilicé un archivador A5 que personalicé, después conocí el método Buller Journal y me enamoré perdidamente y después empecé a usar más mi móvil para organizarme y así es como he llegado al punto en el que ahora me encuentro.

La opción que he elegido es algo a medio camino entre todo lo anterior, como un híbrido. Pero primero quiero comentaros por qué ya no uso solo una de las tres opciones que os he comentado.

La agenda clásica.

Mi archivador A5, a parte de ser chulísimo y personalizado al 100%, era una agenda corriente. Con su vista mensual, sus días escritos y su parte de notas. Este formato está muy bien si eres una persona que más o menos todos los días tiene la misma cantidad de cosas para hacer.

¿A quien la recomiendo? A estudiantes de instituto (y a todo el mundo que se sienta cómodo con este formato, aquí no se discrimina).

¿Por qué no me convence? Porque puedo pasarme tres o cuatro días sin tener absolutamente nada que escribir y en un día tener mil recados, una cita, hacer anotaciones de una charla o curso… El formato preestablecido de la agenda tiene la limitación de que solo sirve para vidas con una rutina y obligaciones bastante rígidas. O para personas que en su agenda solo apunten cosas muy concretas.

¿La solución? Usar el método Bullet Journal

Bullet Journal

Este método me parece de lo mejorcito que he descubierto este año. De verdad. Y si queréis, un día os hablo sólo de él para explicaros por qué me parece tan genial.

A grandes rasgos diré que soluciona todas las carencias de una agenda convencional. Me da la libertad de escribir lo que quiero en cualquier momento (notas, eventos, tareas, recordatorios…) sin que eso se convierta en un caos y un sin Dios. Me ayuda a centrarme en mi día, puedo volcar en ella todo lo que me ronda en la cabeza y, en definitiva, me hace más productiva y organizada.

¿A quien la recomiendo? ¡A TODO EL MUNDO! 🙂 Es broma. Realmente no es para todo el mundo. Aunque me parece un método maravilloso, creo que es necesaria una cierta disciplina para apuntar absolutamente todo y que así sea útil. Por otro lado, si eres una persona que trabaja a muy largo plazo, tendrás que adaptar este sistema porque está más diseñado a tareas a corto plazo.

¿Por qué no me convence? Sencillamente porque no me permite organizarme con más personas y anotarme todos los días una tarea repetitiva (como tomarte una medicación, por ejemplo) me acaba pareciendo un tostón.

¿La solución? Esta pregunta seguro que la sabéis: usando el móvil.

Mi móvil

Ha llovido muchísimo desde que tenía mi Motorola de concha que tardaba semanas de cargar porque no lo usaba apenas. Ahora uso mi móvil para todo. Tanto que a veces puedo pasar días sin abrir el ordenador.

¿Cómo uso el móvil para organizarme?

Lo primero de todo: hay que apuntar las cosas. Esto es lo básico y primordial para que cualquier sistema que elijáis funcione. Si no lo apuntáis, no funciona. Al cabo de un día pasa por nuestra cabeza un montón de información que nos empeñamos en recordar. Y no es necesario. Las agendas digitales y físicas están para eso. Y concretamente el móvil les gana a todos los demás formatos porque siempre está con nosotros. Basta con estirar la mano hasta el bolso, el bolsillo o la superficie más cercana en la que lo hayamos dejado y anotar eso que nos acaban de decir.

La trinidad organizativa

Dicho todo lo anterior, procedo a explicar las tres cosas que me van a acompañar este curso para organizarme estupendamente:

  • Calendario de Apple. La aplicación de calendario es estupenda. Hasta hace nada la tenía muy infravalorada pero la verdad es que funciona muy bien. Me encanta poder deslizar la pantalla de mi teléfono y ver qué es lo próximo que tengo que hacer. Es rápido, muy visual, me ayuda a organizarme con otras personas y no me llama loca por apuntarme cuando se emiten mis series favoritas.

  • Aplicación Todoist. Esta aplicación la descubrí hace unos meses y no he parado de utilizarla desde entonces. Es una aplicación que sirve para anotar tareas, recordatorios y eventos. Su funcionamiento me recuerda un poco al del Bullet Journal y eso es lo que más me gustó desde el principio. La idea es que en la bandeja de entrada vuelcas todo lo que te pasa por la cabeza y después (o si lo quieres hacer en ese mismo momento), gestionas la tarea. Es decir, decides a qué proyecto pertenece, qué prioridad tiene, quién lo tiene que hacer (puedes añadir a personas), si le asignas alguna etiqueta… Al principio puede parecer un poco complejo pero con un poco de tiempo te acostumbras y acaba siendo una forma muy útil de recolectar y gestionar todas tu tareas. Además se sincroniza con el calendario y puedes ver en el calendario tus eventos de Todoist. Y como colofón, te da puntos con cada tarea terminada lo que es un plus de motivación para terminar todo lo que te propones.

  • Un organizador semanal en papel. No lo puedo evitar. Necesito escribir. En el ordenador puedo ver mi calendario en vista semanal y ver mis eventos y tareas ahí. Pero no se por qué, ponerlo por escrito me ayuda a visualizarlo mucho mejor. Por eso, apuntaré los eventos y tareas más importantes. En resumidas cuentas, las fechas límite para proyectos, y citas que tenga. Y lo tendré solo en el escritorio. Fuera de casa usaré solo el móvil.

Al final me ha quedado una entrada bastante larga. Espero no haberos aburrido, pero creo que es interesante comparar todos los tipos de organización. Dentro de unos meses os contaré que tal me va con esta configuración.

¿Vosotros ya tenéis la vuestra? ¿Utilizáis alguna aplicación en concreto para organizaros?