Esto no es solo una tarta de cumpleaños.

Hoy os quiero contar la historia de esta tarta.

Esta tarta no la he hecho yo. Bueno, yo intenté hacerla, pero el resultado no fue exactamente el mismo. Ni de lejos vaya. Pero me sirvió para reflexionar un poco. Y esa es la historia que os quiero contar.

Una de las cosas que más me gusta ver en YouTube son vídeos de recetas, sobretodo repostería, pero me valen también recetas de cualquier plato rico. Y un día me topé con esta tarta. Es la típica tarta de cumpleaños americana. De las de los dibujos animados. Nada más verla pense que a mi hermana le encantaría para su cumpleaños.

Como me he pasado horas y horas (literalmente) viendo vídeos de repostería, conocía los ingredientes, los procedimientos, las texturas, los utensilios que había que utilizar… todo teóricamente. Porque aunque a mí me guste cocinar, no suelo salirme de los bizcochos, las magdalenas y las galletas. A las pruebas me remito.

¿Y qué pasó cuando me puse manos a la obra?

Pues que no me salió. La buttercream no tenía la textura adecuada y yo no tenía en casa los utensilios necesarios para poder alisar la cobertura como es debido. Vamos, que si la ponemos al lado de la tarta de la imagen, quedó más bien feita.

“¿Y esta historia a qué viene?” os preguntareis. Pues bien. De lo que realmente quería hablaros es de que yo podría haberme frustrado y haber mandado al cuerno la tarta y la buttercream rebelde. Pero la verdad es que estoy muy satisfecha de mi tarta porque estaba muy rica y sinceramente, me lo pasé en grande preparándola.

Y de eso debe tratarse.

En todos los tutoriales de YouTube, televisión, blogs, etc., siempre hay una frase del tipo “es super sencillo” o “no tiene pérdida” o “con estos consejos no puede salir mal” o cualquier otra frase que signifique que es fácil y que todos podemos conseguir esa tarta (o lo que sea) que parece sacado de una revista. Y la verdad es que no.

Esa gente ha trabajado muy duro para llegar a tener esas habilidades y ese conocimiento. Seguramente habrá quien a la primera, lo consiga perfecto. Pero lo cierto es que otros muchos no lo conseguiremos y tendremos que repetirlo una y otra vez. ¿Y a quien queremos engañar? Es muy probable que no probemos a hacer esa misma enorme tarta de cumpleaños cuatro o cinco veces.

Esta es la tarta. Felicidades de nuevo hermana.

¿Entonces ni lo intento? Para nada, fuera frustraciones. Claro que quería que mi tarta tubiera una cobertura lisa y preciosa, de hecho quería que mi hermana dudara si la había hecho yo o si la había comprado. Soñar es gratis y muy divertido. Pero la realidad está un poquito más abajo y lo cierto es que, aunque no se me da mal, para el tiempo que le dedico, no soy una profesional. Ni lo busco. Busco divertirme creando.



Lo seguiré intentando, porque quiero mejorar un poco la técnica, pero siempre con los pies en la tierra. Mientras me lo pase bien y el resultado esté bueno y se pueda comer, ¡qué más da si no es perfecto!

Imágen principal extraída de: Preppy kitchen (https://preppykitchen.com/funfetti-cake-2/)