5 indispensables para que la vuelta a la rutina no sea una locura.

Ya no se puede negar. La rutina ha llegado de nuevo a nuestras vidas. Y aunque aquí en Zaragoza tenemos la cabeza ya puesta en las fiestas del Pilar, no debemos dejarnos llevar por ese canto de sirena dejar de lado la productividad.  Lo mejor es organizarse cuanto antes para que luego no nos pille el toro. 

Nunca es demasiado pronto para empezar a trabajar en tus sueños.

Si me lee alguien que aún está en el instituto igual piensa que ese no es su sueño, pero es que a veces los primeros pasos que damos hacia nuestros sueños están aún tan lejos que ni siquiera parece que nos vayan a llevar a donde queremos. El principio es lo más duro. Y más aún si la recompensa queda muy lejana. Pero con paciencia, esfuerzo y persistencia, poco a poco, eso por lo que trabajamos tanto irá tomando forma en el horizonte.

En cuanto al esfuerzo que se debe dedicar a las cosas, es muy subjetivo y se puede hacer más o menos llevadero. Por eso hoy os traigo mis 5 puntos indispensables cuando me pongo a trabajar para sacar a delante mis proyectos:

1. Un poquito de organización y perspectiva

Agenda. Si no tienes una aún, deja de leer esto y ve a conseguir una. Da igual si es física o digital, hoy no entraré en ese debate. Pero necesitas un soporte donde apuntar tus tareas, eventos, notas, ideas, fechas límite y fechas de entrega. La cabeza no es el sitio para todo eso. Su sitio es la agenda.

Este año, a diferencia de años atrás, he optado por comprarme una agenda convencional. Ya os iré contando, pero de momento no puedo estar más contenta con ella. Se ha convertido en una extensión de mi cerebro y, por qué no decirlo, de mi personalidad. Quienes me conozcáis lo entenderéis ;).

2. Eliminando las distracciones

Una de mis últimas adquisiciones son los Powerbeats Wireless. Un acierto total. Son cómodos, fáciles de llevar y como vienen con una fundita, son fáciles de guardar (aunque con todas estas ideas tampoco sería problema).

Por la forma en que se ajustan a la oreja, aíslan muy bien del ruido y me permiten estar concentrada, hacer llamadas cómodamente o escuchar música en el autobús sin el lío del cable que se engancha con todo.

Cualquier auricular o casco para escuchar música es muy recomendable para trabajar. Tómate unos minutos para encontrar la música más adecuada para ti, porque no toda vale, y trabaja relajado, motivado o concentrado en tu tarea.

3. Mantente hidratado

Beber agua es importantísimo. No nos damos cuenta, pero cuando no bebemos la suficiente agua, nuestro organismo funciona peor, comemos más de la cuenta, altera nuestro estado de ánimo e incluso puede provocar dolor de cabeza. Increíble.

Dicho esto, a mi me cuesta bastante beber agua. Me encanta, pero no siento mucha sed así que me olvido de beber fuera de comidas. 

Para evitar eso, tengo una botella que siempre llevo conmigo y voy rellenando siempre que encuentro una fuente o surtidor con agua fresca. Últimamente veo a mucha gente que ya lleva su propia botella de agua y no va generando residuos innecesarios. Si aún no tienes tu propia botella reutilizable te animo a que te hagas con una, las hay muy económicas y de todos los materiales. Yo te recomiendo una de cristal (me parece lo más limpio y las tienes protegidas por si te asusta que se pueda romper) o metálicas, que conservan mejor el calor.

4. Ya metidos en la rutina

Una vez tengo ya mis gadgets puestos en la mesa, me tomo mi tiempo para organizar el día. Abro la agenda y anoto todo lo que quiero hacer hoy. Y al finalizar el día me anoto las tareas pendientes para el próximo día y todo aquello que haya ido surgiendo.

Lo más importante de anotar las cosas en la agenda es que te mentalices de que lo que ya esta programado es «sagrado» y no se puede modificar. Si quieres que la gente te respete cuando estés trabajando, empieza respetando tu tus propios horarios. Eso marca la diferencia.

5. Prográmalo todo

De verdad, todo. Hasta los descansos. Empezar una tarea sabiendo que al terminar harás un descanso es muy motivador.

Yo soy más partidaria de poner descansos al cumplir ciertos hitos en la mañana o la tarde, no a una hora en concreto. ¿Y esto por qué? Porque de mis años de biblioteca he aprendido que cuando quedaban 10, 15 o incluso 20 minutos para el descanso que nos fijábamos, ya no hacía nada porque «total, si empiezo ahora se va a quedar a medias». Y eso es tiempo perdido. Así que si no quieres que te pase, es mejor que te digas «cuando termine esta tarea, descansaré 20 minutos» o el descanso que elijas hacer. Yo, me pongo artística y decoro la agenda. Así, repaso lo que me queda por delante y lo pongo lo más bonito posible.

Y estos serían los cinco puntos a tener en cuenta a la hora de ponernos a trabajar o estudiar. Son cinco, pero hay muchos más. Poco a poco os iré contando más sobre el tema. Ya sabéis que me encanta el mundo de la productividad y el lifehacking ¿y a vosotros? Contarme qué trucos usáis en vuestro día a día.