Viaje a Berlín y Barcelona. Última escapada del año.

La semana pasada hice un viaje a Berlín “exprés” con mi familia y lo que iba a ser una visita a amigos en Alemania terminó siendo un gran viaje a dos ciudades: Berlín y Barcelona.

El propósito de este post no es contaros con peros y señales el viaje a Berlín (aunque sí que os dejaré alguna foto chula) porque para eso están los blogs de viajes que lo hacen mejor. Yo quiero contaros cómo fué la experiencia para mí más que enumerar los sitios que visitamos. Porque resumiendo muchísimo, me limité a mirar Google Maps y ahí donde salía un monumento o lugar de interés, lo incluía en la ruta. El resultado fue una paliza considerable viendo el centro de Berlín en un solo día. Desde luego, somos unas jabatas.

Día 1: Zaragoza-Barcelona-Berlín

El primer día fue de locos. Madrugón para ir a la estación. Largas esperas por el bus, el vuelo, la puerta de embarque, el despegue… Aunque soy de las que dicen que hay que disfrutar del camino para poder disfrutar realmente del destino, yo querría hacer click y materializarme en Berlín. Sobretodo por un pequeño aunque importante detalle: tengo la manía de vestirme pensando en cómo voy a acabar el día. Y en este caso significaba que iba a acabarlo bajo cero, de noche, en Berlón. ¡Había que abrigarse bien! Pero me olvidé de las 4 horas en un autobús, el medio día en Barcelona, las 2-3 horas de aeropuerto… Vamos, que me cocí viva y el momento calor máximo nos dejó con anécdotas como esta.

Comida en Barcelona. Viaje a Berlín.
¿El mejor momento del día de viaje? La comida en Barcelona.

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Día 2: Berlín, how beatiful you are.

Berlín es espectacular. Tiene esa belleza señorial de los paises europeos. Esos edificios sólidos aunque finamente adornados que te imaginarías en París o Londres. Calles, por lo normal anchas y muy despejadas. No tanto tráfico como acostumbra a haber en Madrid o Barcelona. Y frío, mucho frío. Si alguna vez vuelvo a hacer un viaje a Berlín, procuraré que sea en primavera-verano.

El primer día en Berlín (el 2º del viaje) lo queríamos dedicar a hacer turismo y las típicas compras turísticas. Compras que yo personalmente odio. Si váis a algún país, mandarme una postal. Eso me hace mucha ilusión. Pero poco más. Soy muy poco amiga de cosas con nombres de sitios impresas.

Lo que me encantan son las tiendas típicas de cada ciudad. ¿Y qué tienda busqué para visitar? ¡Una tienda de lanas, por supuesto!

La tienda que visitamos se llama Knit Knit Berlín y es una tiendina pequeña pero muy cuca en un barrio bastante céntrico y muy bonito. Como iba con más gente y queríamos ver más sitios, fui un poco a tiro fijo: lana para hacerme un gorro. Pero me permití dos “frivolidades”. Una, que las lanas fueras alemanas únicamente. Y dos, que tuviera mohair. Pronto os hablaré de qué proyectos tengo en manos para este próximo año, pero ya sabéis que hay un gorro en la lista.

Día 3: paseo por el Berlín más cotidiano.

El tercer día lo dedicamos a estar con los amigos que visitábamos. Vimos un parque precioso y comimos en un restaurante vietnamita. Yo nunca había estado en uno y me encantó, la verdad.

El frío era parte de todo lo que hacíamos y yo no paraba de repetirme: “como se nota el merino de mi bufanda” “vamos gorrito, no me falles”. Las semanas antes de irme a Berlín tejí como una loca para poder llevarme mi cuello de bufanda y el gorro que me tejí así en el último momento y que me enamoró. Los dos se portaros espectacularmente bien y se merecen un post completo, pero os los enseño ya para que los vayáis conociendo.

Día 4: de paseo por Barcelona

Ya de vuelta en España, teníamos unas horas hasta coger el bus de vuelta a Zaragoza y como mi hermana no había visto Barcelona, dimos una vuelta aparentemente aleatoria pero que tenía dos paradas obligatorias.

Durante el viaje a Berlín vimos el Arco de Triunfo de Barcelona

La primera: Casa Atlántica. Había visto cosas suyas en varias cuentas de Instagram y la tenía marcada como “sitio al que ir” cuando fuera a Barcelona. Al ver que estarían abiertos ese domingo no me lo pensé dos veces y arrastré a mi familia hasta ahí. Que sitio más bonito. Me lo habría llevado todo, pero al final solo me llevé Una tazita y un jarrón. Que no es poco.

La segunda: ZeenZoo Bubble Tea. ¿Vosotros tampoco sabíais lo que es el bubble tea? Pues es una bebida hecha a base de té del sabor que quieras (también puede ser un batido o smoothie) acompañado de bolitas de tapioca o de unas esferificaciones con sirope de frutas dentro. Suena raro, pero es una bebida muy divertida. Si. Resulta que divertido es un adjetivo que se puede utilizar para una bebida. Mi hermana probó la versión tradicional de té negro con leche y bolitas de tapioca -imagina el sabor del té con leche normal y añádele un puntito de regaliz negro. Bastante interesante-, y yo un té verde con fresa y bolitas de fruta de la pasión.

Te con tapioca en la ultima parada del viaje a Berlín

Si váis por Barcelona os recomiendo los dos sitios.

Y este fue nuestro viaje a Berlín y de pasada a Barcelona. Un poco aleatorio e improvisado, pero muy divertido.

¿A vosotros cómo os gusta viajar?